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Niñas de infancias olvidadas y autobús que ayuda a mirar su futuro

30/05/2017 | El Periódico Extremadura

El autobús enviado a Sierra Leona desde Badajoz vive la cruda realidad de las "niñas de infancias olvidadas".

Hace unos meses, un autobús urbano de Badajoz (Extremadura) fue enviado a Freetown (Sierra Leona) para cooperar en uno de los proyectos en favor de los menores en riesgo de exclusión que viven en las calles de la ciudad. El primer objetivo es salvar a menores prostitutas. Esta es una de las historias de “las niñas de infancias olvidadas”.

“Soy prostituta desde hace cinco años, y desde hace dos, huérfana. El ébola mató a mi madre y a muchos de mis parientes”, cuenta Fatimata, una niña de 12 años. Habla en voz baja y está rodeada de amigas de andanzas. Todas ellas son chicas de la calle, ninguna mayor de los 19 años. Viven en Grafton, en las afueras de Freetown, a una media hora de la ciudad. “Lo hacemos porque no tenemos otra forma de vivir. Somos pobres y, si no salimos a la calle, no comemos”, subraya.

Fatimata y sus seis amigas (Miatta, de 13 años; Aisha, de 14; Mabinty, de 16; Afama, también de 16 e Isatu Comte, de 17, Bangura, de 19) responden a algunas preguntas: dónde trabajan, cuánto se les paga.

– ¿Quiénes son los que vienen?

La mayor parte de nuestros clientes son negros, no extranjeros. De clase media.

– ¿Cuánto dinero ganan?

Unos 30.000 leones (algo menos de cinco euros) por noche. No nos gusta lo que hacemos, pero, como hemos dicho, tenemos que comer y vivir.

– ¿Usan protección?

Normalmente, no. Los hombres no quieren.

Cuentan que han recibido toda clase de amenazas y golpes. “Algunos de los hombres que vienen son muy brutos, y otros no nos quieren pagar”, recuerdan. Todas “han abandonado el colegio hace un tiempo, obligadas a trabajar en la calle. Nos gustaría volver, pero…”, dice Aisha.

“A partir de la próxima semana, el autobús se pondrá en este lugar. Vengan, coman, y hablen con nosotros. Pueden traer a sus amigas”, les dice el salesiano Jorge Crisafulli. “A lo mejor pueden volver al colegio y estudiar. ¿Habrá algún problema en que no salgan a la calle alguna noche y vengan al autobús? Las niñas se miran unas a otras. “No”.

Según las estadísticas actualmente hay alrededor de 750 menores ejerciendo la prostitución en Freetown.

Son las niñas de las infancias olvidadas, niñas que, quizás con el autobús, puedan volver a mirar al futuro con algo de ilusión.