7 de Septiembre de 2010    
Santa Regina    
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“Soy feliz de ser salesiano”

18/11/2009 | Redacción

Al término de la primera charla de ayer martes, en los Ejercicios que el Rector Mayor está predicando a los consejos inspectoriales de la REO cerca de Lisboa, hubo un momento en que don Pascual Chávez, dejando a un lado los papeles de la conferencia, abrió su corazón a los hermanos.

Se preguntó a sí mismo cómo veía la Congregación y ofreció una respuesta positiva –la veo bien, dijo- aunque señaló los retos diversos a los que se enfrenta en las diversas partes del mundo. Así, por ejemplo, señaló que en Europa, el mayor reto es el secularismo; en Asia, la inculturación y mostrar que la vida religiosa no es una cuestión occidental; en África, la respuesta a la pobreza, al subdesarrollo; en América Latina, el ayudar a pasar de una religiosidad popular a una vida cristiana… Pero, en sus palabras, se dejaba transparentar la confianza y el optimismo.

Además marcó algunos “estímulos muy fecundos” que se están viviendo en estos momentos en la Congregación, como el 150 Aniversario de la fundación, la mayor atención a las Constituciones, el descubrimiento de Don Rua, la preparación para el bicentenario del nacimiento de Don Bosco…

En este tono de confidencia, don Pascual manifestó su felicidad por ser salesiano. No ocultó sus momentos de dificultad y cómo la confesión, la oración y el examen de conciencia, le habían ayudado. Invitó a todos a “dar calidad a la propia vida espiritual”, y a “ser atrevidos al hablar a los jóvenes para proponerles metas elevadas”.

Identidad de consagrados y la urgencia de evangelizar

La identidad de la vida consagrada fue el tema central que ocupó la primera charla, de ayer martes. Don Pascual Chávez insistió en un peligro de los consagrados, y es el de confundir el trabajo, la misión, con la identidad, con lo sustantivo de la vida religiosa. El Rector Mayor subrayó que “no debemos valorarnos por lo que hacemos, sino por lo que somos”. Apuntaba, así, a uno de los elementos de crisis en la vida religiosa, la crisis ontológica, que no deja ver que la consagración es el contenido fundamental de la misión. En esta línea, explicó que “hay que descubrir la fuente de nuestra vocación, que no es un para sino un por causa de quien hacemos la profesión religiosa. Según el Rector Mayor, la excelencia de la vida religiosa radica en “reflejar el modo de vivir de Cristo”.

Precisamente la misión, la evangelización, fue el tema que abordó en la segunda charla del día. En este caso partió del núcleo del CG26 que trata sobre la “Urgencia de evangelizar”. Don Pascual señaló que la evangelización es “proponer a todos vivir la existencia como la ha vivido Jesús” y, que “no es posible evangelizar sin pasión apostólica y sin ardor pastoral”.

En clave salesiana, el Rector Mayor insistió en la necesidad de encontrar caminos nuevos de evangelización, profundizando en el binomio educación-evangelización, que “tienen que llevar a la apertura a Dios”, y destacó la centralidad de Jesucristo en la misión, pues “Él es el contenido del anuncio”. Entre las prioridades que ha señalado está la familia, “primer lugar de evangelización”.