Se le nota emocionado al Rector Mayor cuando recuerda los orígenes de la Congregación Salesiana. Y no es para menos si se piensa en aquel grupo de dieciocho padres fundadores, como dice don Pascual Chávez, casi todos jovencísimos que, la noche del 18 de diciembre de 1859, dieron inicio a la Congregación.
La fundación de la Congregación, ahora que se cumplen los 150 años de la misma, ha sido el tema abordado por el Rector Mayor en su última charla, en los ejercicios espirituales que está predicando a los miembros de los consejos inspectoriales de la Región Europa Oeste (REO), que han tenido lugar del 15 al 21 de este mes cerca de Lisboa.
Insiste el Rector Mayor en el dato biográfico de que “eran todos muy jóvenes y ponían en juego toda la vida de un solo golpe”. Esta afirmación sirve, al actual sucesor de Don Bosco, para urgir a los salesianos a que propongan metas elevadas a los jóvenes, pues hay que “involucrar a los jóvenes de hoy”, ya que los jóvenes fueron “cofundadores de la Congregación”, que nació “entre los jóvenes y con ellos”.
En este sentido, recordó que casi todos los que fundaron la Congregación provenían de la Compañía de la Inmaculada, puesta en marcha por los propios jóvenes para ayudar a los compañeros del Oratorio. Este grupo supuso “el ensayo general de la Congregación que Don Bosco quería fundar”, y se convirtió en “levadura del Oratorio”. Don Pascual Chávez extrae, de este dato, otra importante lección que ha subrayado insistentemente, y es la de dar protagonismo a los propios jóvenes.
En su última conferencia, el Rector Mayor invitó a vivir con intensidad la renovación de la consagración religiosa el próximo 18 de diciembre, para recordar lo acontecido hace 150 años, y dar gracias por el desarrollo espectacular de la Congregación en estos 150 años, a pesar de sus orígenes tan humildes. Explicó que, ese día, él estará en las habitaciones de Don Bosco, en Valdocco (Turín), rodeado de salesianos, renovando la profesión religiosa, en el lugar mismo donde nació la Congregación.
Ese mismo día, 16.000 salesianos repartidos por 131 países repetirán el mismo gesto que aquellos 18 jóvenes y se unirán al Rector Mayor para proclamar su compromiso de continuar siendo, fieles al carisma de Don Bosco, “signos y portadores del amor de Dios a los jóvenes”, expresión salesiana que resume la esencia de la identidad y misión de los salesianos.
A modo de conclusión de estos días, don Pascual Chávez ha señalado cinco aspectos: Tomar conciencia de la identidad de personas consagradas; el camino de la fidelidad pasa por la fidelidad a las Constituciones; hay que creer en los jóvenes y hacerles protagonistas; reforzar la Familia Salesiana, de la que los salesianos están en el núcleo animador y, finalmente, ha insistido en realizar con profundidad la celebración del 18 de diciembre, fecha en la que se cerrarán los actos por el 150 Aniversario de la fundación de la Congregación Salesiana.
Del empeño, la ilusión y dinamismo de los salesianos actuales depende el futuro de la Congregación, aprendiendo de los orígenes que, en palabras del IX sucesor de Don Bosco, “son la mejor guía para seguir escribiendo la historia salesiana con vitalidad y fecundidad”.