22/04/2012 | Marian Serrano y Paco Martín
Sábado 21 de abril, a las 12 de la mañana, la iglesia de Mª Auxiliadora de Deusto se llena de vida, rebosando amistad, cariño, emoción y algunos “nervios”. Intercambio de saludos, preparación de voces, e inicio de un momento importante: Abel Domínguez se ha ordenado sacerdote.
Presidía la Eucaristía Monseñor Juan María Uriarte, obispo emérito de San Sebastián, acompañado por D. Félix Urra, provincial de la Inspectoría de San Francisco Javier, D. Isaac Díez, director de Salesianos Deusto, por un importante número de salesianos que, junto con el resto de la Familia Salesiana y una multitud de jóvenes han llegado de todas las casas de la inspectoría para celebrar y compartir el momento en que Abel se ha ordenado como presbítero.
Tres ideas han centrado la homilía: Amor, generosidad y servicio. Todo en torno al amor por Dios, amor por los hermanos, amor por los jóvenes. En la homilía pero también en el final de la Eucaristía el mensaje no sólo hablaba de la opción que hoy hacía Abel Domínguez, iba algo más allá con la propuesta: agradecéis a Abel el paso que da… ¿por qué no seguir vosotros el mismo camino?
Abel ha optado por ser pastor de la Iglesia, Salesiano Sacerdote, con una opción preferencial por los jóvenes, por aquellos más necesitados, siguiendo a Don Bosco y amando profundamente al Señor.
¡Gracias Abel!