27 de junio de 2017    
San Cirilo de Alejandría    
noticia_destacada
foto_noticia_dos foto_noticia_dos
foto_noticia_dos foto_noticia_dos
+texto -texto enviar imprimir
´Yo era un chico de Don Bosco´

11/06/2012 | Redacción

Salesianos Parla recibe la reliquia de Don Bosco

Me lo encuentro en la sacristía de la parroquia Cristo Liberador, que los Salesianos tienen en Parla (Madrid). El joven, ahora comprometido en la obra salesiana, me dice que él era “uno de los chicos de Don Bosco”. Quiere explicarme que ahora está comprometido en la parroquia, colabora con los salesianos, pero que antes… Se emociona al contar que “es muy grande que Don Bosco esté aquí” y me refiere que ha participado en un Campobosco, que ha visitado Turín y que ha rezado ante la tumba del santo y que ahora “es como si Don Bosco me devolviera la visita”. Una visita que se ha prolongado desde la tarde del sábado 9, hasta el mediodía del domingo 10.

La llegada de la reliquia de Don Bosco a la ciudad de Parla, donde los salesianos tienen una parroquia, un centro juvenil y una plataforma social, ha supuesto el encuentro del santo con muchos jóvenes. Un numeroso grupo de niños, jóvenes y amigos de la obra salesiana esperaban la llegada del camión que portaba la urna con la imagen del santo. A las 19’00 horas, en un aplaza cerca de la parroquia salesiana, descendía la urna ante la aclamación de todos los presentes. Una emoción y alegría subrayada, además, por los tambores de la Cofradía de la Crucifixión del Señor, de Zaragoza, que con su sonido grave y en crescendo acompañaron el momento.

Diego Rodríguez, director de la obra salesiana de esta ciudad, dio la bienvenida a los presentes y a Don Bosco. “Esta reliquia del Santo, amigo de los Jóvenes, que está recorriendo el mundo llega a nuestra ciudad de Parla donde él tiene también una casa para acoger a todos: los jóvenes, los niños, las familias. Hoy recibimos esta reliquia del cuerpo que se desgastó por los jóvenes. Don Bosco viene hoy, a llenarnos de su alegría, de su entusiasmo”.

Además de cientos de fieles, estaban presentes representantes del Ayuntamiento y el provincial de Salesianos Madrid, Luis Onrubia. Tras la bienvenida, se llevó la urna en procesión hasta la parroquia, pasando por delante de los locales del Centro Juvenil y los talleres prelaborales, donde se atiende a tantos jóvenes. Durante el recorrido, además de la banda de tambores ya mencionada, acompañaba el cortejo la banda de la Congregación de Ntra. Sra. De la Soledad de San Ginés (Madrid).

De cuando en cuando, un grupo de niños, jóvenes y porteadores del trono de María Auxiliadora tomaban el relevo para ir escoltando a Don Bosco hasta la parroquia. Todos llevaban una colorida camisera en la que se podía leer: “Don Bosco con nosotros en Parla”.

Al llegar a la iglesia, la urna con la imagen del santo fue recibida con el toque de oración para subrayar “que Don Bosco camina con nosotros y nos espera en el Paraíso”. Ya en el templo, un niño, un joven y un educador dieron la bienvenida a San Juan Bosco antes de que diera comienzo una eucaristía presidida por el provincial salesiano.

Ya por la noche, se organizó una vigilia de oración alrededor de la reliquia de Don Bosco. Además de los jóvenes del Centro Juvenil y grupos de la parroquia, participaron otros sacerdotes y jóvenes de la ciudad. Se unieron, también, los miembros de la Consulta Regional de Salesianos Cooperadores, que estaban celebrando un encuentro en Madrid. Un momento importante de la vigilia fue la renovación de la profesión religiosa, por parte de los salesianos, y la renovación de la promesa de los cooperadores.

El domingo 10 ha sido el día de la despedida a Don Bosco. Mons. Joaquín Mª López, obispo de la diócesis de Getafe, a la que pertenece Parla, presidió la eucaristía, acompañado por los sacerdotes de la comunidad salesiana y sacerdotes de otras parroquias de Parla. También participó el Alcalde de la ciudad y otros representantes municipales.

En la homilía, el obispo narró el encuentro de Don Bosco con Bartolomé Garelli, el primer joven con el que el santo turinés comenzó su obra, y destacó las características de la pedagogía salesiana, el estilo educativo de Don Bosco y sus dos grandes amores: María Auxiliadora y la eucaristía.

Haciendo un balance del paso de la reliquia, Diego Rodríguez señala que “la presencia de la Urna de Don Bosco despierta la misma corriente de vida y entusiasmo que despertó en vida. Nos sigue acercando a Dios y nos compromete con nuestro mundo”.